A mitad de 2026, México enfrenta una transformación silenciosa pero profundamente peligrosa del crimen organizado: la convergencia acelerada entre narcotráfico y cibercrimen. Lo que durante años fue visto como una amenaza futura hoy se ha convertido en una realidad operativa que exhibe no sólo la capacidad de adaptación tecnológica de los cárteles, sino también las graves limitaciones del Estado mexicano para contenerlos.
El país ya no enfrenta únicamente organizaciones dedicadas al tráfico de drogas y la violencia territorial; enfrenta estructuras criminales híbridas que combinan poder armado, inteligencia digital, manipulación informativa, operaciones financieras clandestinas y capacidades tecnológicascada vez más sofisticadas. Y el balance de mitad de año deja una conclusión incómoda: el gobierno mexicano sigue reaccionando tarde frente a una amenaza que evoluciona más rápido que sus instituciones.
Los acontecimientos ocurridos tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mench
Fuente original: Infobae

