Había escaparates tapiados, calles vacías y una economía en caída libre. Esa era la realidad deMarshalltown, Iowa, antes de que llegaran los trabajadores mexicanos. Hoy, ese mismo pueblo —transformado, diverso y económicamente activo— vuelve a enfrentar el fantasma del abandono. Pero esta vez, el motivo no es la crisis agrícola: es lacampaña de deportaciones del presidente Donald Trump.
Así lo documentaThe Sunday Timesen un extenso reportaje desde el terreno, donde periodistas recorrieron pueblos delMedio Oeste estadounidensepara registrar el impacto real de las operaciones delServicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)en comunidades que los migrantes —en su mayoría mexicanos— literalmente resucitaron.
De acuerdo conThe Sunday Times, en los años noventa Marshalltown perdía habitantes a pasos acelerados. Los comercios cerraban, los agricultores se endeudaban y la planta procesadora de carne local —columna vertebral de la economía— ofreció a sus trabajadores sindicalizados una fra
Fuente original: Infobae

