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La sombra del ‘Súper Niño’ de 1877: Científicos alertan sobre un 63% de chances de un nuevo fenómeno extremo, potenciado por el calentamiento global

01/07/2026 3 min de lectura Por Redacción
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La historia climática nos remonta al devastador “Súper Niño” de 1877, un fenómeno que se cobró entre 40 y 50 millones de vidas a nivel global. Esta catástrofe, ocurrida entre 1876 y 1878, fue el resultado de una combinación inédita de anomalías oceánicas, incluyendo un Niño extremadamente intenso, el dipolo del Índico y aguas inusualmente cálidas en el Atlántico Norte. Sus consecuencias fueron dramáticas: alteró drásticamente el régimen de lluvias, arruinando cosechas y desatando hambrunas y crisis sanitarias en medio planeta.

Hoy, la amenaza de un episodio similar vuelve a preocupar a la comunidad científica. El Niño, el patrón climático del Pacífico que eleva las temperaturas globales, ya ha comenzado a manifestarse. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), las condiciones que caracterizan a este fenómeno ya se observan en el Pacífico ecuatorial. Los pronósticos actuales indican una probabilidad del 63% de que las temperaturas en las aguas del Pacífico superen los 2 °C por encima de lo habitual en los próximos meses, lo que lo situaría en la categoría de “muy fuerte” o “súper El Niño”.

Expertos como Adam Scaife, jefe de predicción a largo plazo de la Oficina Meteorológica del Reino Unido, no dudan en afirmar que “sin duda, algo se avecina” y que “parece que será un gran acontecimiento”. La Organización de las Naciones Unidas también ha manifestado su preocupación. António Guterres, secretario general de la ONU, advirtió que “El Niño avivará aún más el fuego del calentamiento global” y que sus consecuencias “serán aún más fuertes, se extenderán a mayores distancias y cruzarán fronteras con una velocidad devastadora”, instando al mundo a tomarlo como una “urgente advertencia climática”.

El Niño es un evento natural cíclico que se produce cuando la temperatura de la superficie del Pacífico tropical central y oriental se mantiene al menos medio grado por encima de lo normal durante varios meses. Este calentamiento altera la dinámica marina, debilita los vientos alisios y modifica los patrones climáticos en regiones lejanas, afectando desde la cadena alimentaria marina hasta los regímenes de lluvia en vastas extensiones del planeta. Para Argentina, esto se traduce en posibles sequías o inundaciones, con serias implicaciones para la agricultura y la economía.

El contexto actual añade un elemento de preocupación adicional: el planeta es significativamente más cálido debido a décadas de actividad humana. Scaife subraya que “el actual fenómeno de El Niño… se suma a un calentamiento global considerable”, lo que podría generar “temperaturas sin precedentes”. A pesar de que los modelos actuales permiten anticipar El Niño con meses de antelación, la intensidad exacta y los efectos concretos siguen siendo inciertos. Sin embargo, la alta probabilidad de un evento de magnitud y su interacción con un clima ya alterado exigen una preparación y atención global.

Fuente original: Infobae