Los equipos de emergencia de La Rioja continúan una ardua labor para controlar un importante incendio forestal que azota la localidad de Guanchín desde hace cuatro días. Si bien se logró contener aproximadamente el 70% del perímetro y los frentes norte y este ya no representan un peligro inminente, un foco activo en el sector sur mantiene en vilo a los brigadistas, quienes redoblan esfuerzos para evitar su propagación.
El director de Emergencias provincial, David Barrera, informó que la situación más compleja se concentra en la Quebrada de Los Manzanos, donde la densa vegetación y las ráfagas de viento complican las tareas de extinción. Durante la jornada del jueves, tres aviones hidrantes realizaron descargas estratégicas, pero la baja visibilidad causada por el humo obligó a suspender las operaciones aéreas de manera preventiva. Se espera que se reanuden apenas las condiciones meteorológicas lo permitan, con monitoreo constante de la pista de Anguinán y la zona afectada.
En tierra, un vasto equipo compuesto por brigadistas forestales, bomberos voluntarios, baqueanos y personal de emergencia, junto a autoridades municipales, trabaja sin descanso. Vicente Porto, jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios, detalló que los puntos más críticos se ubican en la ladera oeste de Guanchín, incluyendo la finca de Los Bordos y las quebradas del Xincal y Los Manzanos, así como en Santa Florentina. Porto destacó que, aunque las condiciones nocturnas recientes brindaron un respiro, el viento matutino sigue siendo un desafío considerable para los equipos.
La Policía de Chilecito ha iniciado una investigación para esclarecer las causas del siniestro, que se originó el lunes pasado en el paraje La Yareta, cerca de la Ruta 40. La principal hipótesis apunta a una posible negligencia humana. Testimonios de puesteros sugieren que el día previo al incendio, un centenar de vehículos habrían circulado por la sierra y algunas personas podrían haber encendido fuego para cocinar sin apagarlo correctamente. Las autoridades solicitan la colaboración de la comunidad para aportar cualquier dato que ayude a la investigación, aunque hasta el momento no se han reportado detenciones.
Este incendio ha sido calificado por el suboficial mayor Porto como «totalmente atípico» y «descontrolado», a diferencia de otros focos que solían estar confinados. La magnitud del evento ha llevado a que los equipos médicos brinden asistencia y controles preventivos a todo el personal desplegado en el terreno, garantizando la seguridad de quienes arriesgan su vida en la lucha contra las llamas.
Fuente original: Infobae

