El panorama político español se calienta de cara a las próximas elecciones generales, con el partido Sumar, liderado por Yolanda Díaz, alzando la voz a favor de una estrategia de unidad entre las fuerzas de izquierda. Lander Martínez, diputado vasco de la formación, advirtió que sería «una locura» no explorar todas las vías posibles para conformar un frente amplio, plurinacional y democrático que evite la fragmentación del voto, la cual, según su análisis, solo beneficiaría el avance de la derecha y la ultraderecha representadas por el Partido Popular (PP) y Vox.
Martínez enfatizó la necesidad de construir un espacio político robusto y reconocible, que no dependa de «liderazgos salvadores» ni de alianzas improvisadas de última hora por el temor a los resultados de las encuestas. La propuesta de Sumar busca un proyecto con un programa común, reglas claras y respeto por la diversidad y la realidad de cada territorio, como es el caso de Euskadi. Este planteamiento surge en un contexto de urgencia, donde la posibilidad de un gobierno de PP y Vox es una preocupación central para la izquierda española.
El dirigente de Sumar también hizo hincapié en la importancia de ofrecer soluciones concretas a los problemas que afectan a la ciudadanía, tales como la vivienda, los salarios dignos, la mejora de los servicios públicos y la defensa de los derechos, así como una ambiciosa transición ecológica. Según Martínez, la movilización del electorado no se logrará únicamente por el miedo al avance de la derecha, sino por la capacidad de la izquierda de proponer respuestas creíbles y reconectar con aquellos votantes que hoy se sienten desilusionados.
Además, Sumar se mostró a favor de agotar la legislatura actual, que se extendería hasta julio de 2027, argumentando que el gobierno no está para «aguantar», sino para «gobernar, transformar y seguir ampliando derechos». En este sentido, señalaron logros como la reforma de las leyes de dependencia y discapacidad. El objetivo es iniciar el nuevo curso político con la vivienda como prioridad, buscando acuerdos que permitan prorrogar los contratos de alquiler para miles de familias, demostrando así la utilidad de la gestión y la capacidad de aprobar medidas concretas.
La formación insiste en que la unidad no debe confundirse con la uniformidad, buscando maximizar la representación progresista y evitar que la división de escaños favorezca a la derecha. Este diálogo se extiende a otras fuerzas políticas, incluyendo las soberanistas, con las que buscan puntos en común en la agenda de izquierda, siempre respetando sus proyectos nacionales. La meta es forjar una mayoría capaz de seguir expandiendo los derechos y consolidar un proyecto «ecosocialista» que ponga la crisis climática en el centro de la agenda política, con una visión moderna y progresista.
Fuente original: Infobae

