El memorable triunfo de la Selección Argentina ante Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026, disputado el 15 de julio en Atlanta, no solo selló el pase a la final (que luego perdería con España) sino que también dejó una huella imborrable en el corazón de los argentinos. Este partido, cargado de épica por los goles agónicos de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, y por la histórica rivalidad, se convirtió en un hito que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) decidió inmortalizar.
El éxtasis en el campo de juego y en las tribunas, dominadas por la hinchada argentina, tuvo un corolario de gran impacto: la exhibición de una bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”. Este símbolo patrio fue desplegado por jugadores como Giovanni Lo Celso, Lisandro Martínez y Cuti Romero, uniendo a todo el plantel detrás de ese mensaje. La bandera, confeccionada de forma artesanal con una sábana de hotel, pintura barata y un pincel por un grupo de hinchas de Villa Luro, logró ingresar al estadio camuflada, evadiendo la seguridad y cayendo al césped justo a tiempo para ser recogida por los futbolistas.
El gesto no estuvo exento de controversia. La FIFA abrió un procedimiento disciplinario contra la AFA por la exhibición de la bandera, invocando el artículo que prohíbe el uso de eventos deportivos para manifestaciones no deportivas. A nivel diplomático, la situación también generó repercusiones: autoridades del Reino Unido calificaron el acto como “totalmente inapropiado”, mientras que el presidente Javier Milei defendió la exhibición como “perfectamente válida y lícita”, aunque remarcó que la recuperación de las Malvinas debe ser por vía diplomática.
Hoy, la bandera que dio la vuelta al mundo y fue replicada en diversas canchas del fútbol argentino, se encuentra en “buenas manos”. Fue rescatada por Patricio Auber, uno de los mozos que acompañó a la delegación albiceleste en la Copa del Mundo. Según trascendió, la decisión es que este valioso símbolo culmine su viaje siendo entregado a los ex combatientes de la Guerra de Malvinas, un destino cargado de significado y homenaje.
En un reconocimiento adicional a la trascendencia de este encuentro y a la dedicación de todos sus equipos, la AFA aprobó por unanimidad que, a partir de ahora, el 15 de julio será el Día de las Selecciones Nacionales de Fútbol. Esta fecha no solo conmemora la victoria ante Inglaterra, sino que también honra el esfuerzo y la pasión de todas las selecciones nacionales (juveniles, masculinas y femeninas, de futsal, fútbol playa y fútbol de campo) que entrenan día a día con la ilusión y la responsabilidad de defender la camiseta celeste y blanca.
Fuente original: Infobae

