Kate Cassidy, conocida influencer y expareja del recordado cantante Liam Payne, generó revuelo en redes sociales al iniciar el proceso de remoción con láser del tatuaje «444» que llevaba en su mano, un emotivo tributo al exintegrante de One Direction. La noticia, que rápidamente se viralizó, fue aclarada por la propia Cassidy, quien aseguró que no se trata de una eliminación definitiva, sino de un plan para rehacer los diseños.
Desde Miami, donde se realizó el procedimiento, Cassidy explicó a sus seguidores de Instagram que su intención es «quitarme algunos tatuajes que quedaron mal hechos» para luego «mandarlos a rehacer eventualmente». Esta aclaración buscó disipar especulaciones sobre un posible olvido o distanciamiento del recuerdo de Payne, fallecido trágicamente en Buenos Aires en octubre de 2024. El número «444» tenía un significado especial para la pareja, siendo su «ángel number», asociado al amor y al apoyo mutuo, e incluso aparecía en una nota manuscrita donde el artista expresaba su deseo de casarse con ella.
La muerte de Liam Payne, a los 31 años, conmocionó al mundo de la música y a sus millones de fans. El cantante perdió la vida tras caer desde el balcón de un hotel en la capital argentina, donde se encontraba bajo los efectos de sustancias. Kate Cassidy estuvo junto a él en los días previos al fatídico accidente, y desde entonces se ha mostrado muy afectada por la pérdida, compartiendo en diversas ocasiones el profundo dolor que le causó su partida.
Meses después de la tragedia, la influencer se había tatuado múltiples diseños en homenaje a Payne, incluyendo unas alas de ángel, las iniciales «LP» y una rosa marchita. El «444», realizado hace casi dos años, era uno de los más recientes. La decisión de someterse a la remoción con láser, un proceso que requiere varias sesiones, ha reavivado el recuerdo del artista y la historia de amor que compartió con Cassidy, quien lo describió como «el amor de mi vida» y «mi mejor amigo», y afirmó haber ganado «un ángel guardián».
Fuente original: Infobae

