Un voraz incendio forestal, bautizado como “Norte Fire”, ha provocado la destrucción de al menos ocho viviendas y la evacuación masiva de miles de personas en las localidades de San Clemente y San Juan Capistrano, ubicadas en el sur del condado de Orange, California. Las llamas avanzan sin tregua, impulsadas por los fuertes vientos de Santa Ana, y hasta el momento, los bomberos no han logrado contenerlas.
El fuego se inició poco después de las 11:30 de la mañana en la zona de Portico Del Norte y Eminencia Del Norte, según la Autoridad de Bomberos del Condado de Orange (OCFA). Lo que comenzó como un foco de apenas cuatro hectáreas se expandió con alarmante rapidez, alcanzando entre 20 y 28 hectáreas en menos de una hora. Para la tarde, el área afectada ya superaba las 100 hectáreas, y la última actualización de la OCFA en X indicaba que el incendio ya había consumido 188 hectáreas.
Las consecuencias directas para los residentes son devastadoras. Al menos ocho estructuras fueron totalmente consumidas en el área de Avenida Calita, Via La Mirada y Via De Agua, en San Juan Capistrano. Además, el fuego llegó a los patios traseros de numerosas residencias adicionales, amenazando con expandirse. Las autoridades ordenaron el desalojo de cinco zonas críticas en ambas ciudades y desplegaron 15 dotaciones de bomberos, priorizando la protección de estructuras y manteniendo las aeronaves de combate concentradas en esta emergencia.
La situación ha generado un caos logístico en la región. El Distrito Escolar Unificado Capistrano dispuso la salida anticipada de estudiantes en al menos diez escuelas cercanas a la zona de peligro, y todas las actividades al aire libre y eventos deportivos fueron cancelados. Asimismo, el servicio de trenes que conecta Los Ángeles con San Diego fue suspendido como medida de precaución. Se habilitaron dos centros de acogida para los desplazados en los centros comunitarios de San Juan Capistrano y San Clemente.
El “Norte Fire” se desató en medio de una alerta de bandera roja por alto riesgo de incendios en el sur de California, debido a los fuertes vientos y la baja humedad. Si bien se esperaba que las condiciones climáticas comenzaran a mejorar durante la noche del sábado, los equipos de emergencia continúan luchando contra las llamas. Hasta el momento, no se han reportado heridos y la causa del incendio sigue bajo investigación. Paralelamente, las autoridades monitorean otros focos activos en la región, como los incendios Bryson y Peak en el condado de Los Ángeles, y Henderson y Scales en el condado de San Diego.
Fuente original: Infobae




Comentarios