La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) de Honduras lanzó una advertencia a los productores pecuarios del país: deben prepararse para una canícula que podría prolongarse más de lo habitual en los próximos meses. Aunque las lluvias recientes ofrecieron un respiro, no son suficientes para revertir la sequedad acumulada en los suelos tras un largo período de escasas precipitaciones.
Moisés Molina, titular de la SAG, subrayó que este breve período de precipitaciones es una oportunidad clave para que los ganaderos almacenen alimento y refuercen sus estrategias ante la inminente sequía. «Esperamos tener lluvias por cuarenta o cuarenta y cinco días, debería ser suficiente para que los ganaderos se preparen para la canícula que podría ser extensa», afirmó Molina. Sin embargo, aclaró que las condiciones actuales aún no permiten la siembra a gran escala, ya que los suelos necesitan mucha más humedad.
Esta alerta no solo afecta a los ganaderos, sino también a los agricultores, especialmente en zonas donde la disponibilidad de agua es crucial para el éxito de los ciclos productivos. La SAG viene advirtiendo sobre los riesgos de la variabilidad climática y el fenómeno de El Niño, ofreciendo asistencia técnica y recomendaciones sobre fechas de siembra y métodos para minimizar pérdidas. Además, se insiste en la necesidad de fortalecer los bancos de alimento para el ganado, una medida preventiva fundamental frente a la escasez de pasto durante los picos de sequía.
En este contexto desafiante, Molina también destacó la cooperación de Israel, que brinda apoyo técnico y transferencia de tecnología para el desarrollo agrícola hondureño. Esta colaboración busca mejorar la eficiencia del sector, particularmente en el manejo del agua y la tecnificación de los procesos productivos, aspectos vitales para enfrentar la irregularidad de las lluvias y las altas temperaturas que caracterizan el clima actual en la región.
Las autoridades hondureñas y los productores concuerdan en que el comportamiento climático impredecible representa uno de los mayores retos para el agro local, poniendo en riesgo tanto la producción de alimentos como la sostenibilidad de la actividad ganadera en el país centroamericano.
Fuente original: Infobae

