Una intensa serie de movimientos telúricos mantiene en alerta a la provincia de Granada, en el sur de España, desde el pasado viernes. La región fue sacudida por cerca de cuarenta temblores, con un pico de magnitud 5.2 que se registró en la madrugada del sábado, generando preocupación entre los habitantes y la activación de los protocolos de emergencia.
El sismo más potente, con epicentro en Alhendín, se sintió en un amplio radio y provocó más de 200 llamados a los servicios de emergencia. Afortunadamente, las autoridades confirmaron que no se registraron heridos de gravedad ni víctimas fatales. Los daños materiales se limitaron principalmente a desprendimientos de cornisas, roturas de cristales y grietas superficiales en fachadas, sin comprometer la estructura de los edificios.
Eduardo Martos, responsable de Emergencias de la Diputación de Granada, informó que los especialistas anticipan nuevas réplicas, que podrían alcanzar magnitudes de entre 3 y 3.5. A pesar de la inquietud, la población de localidades como Alhendín actuó con serenidad, buscando refugio en las calles hasta que la lluvia los obligó a regresar a sus hogares. Incluso el emblemático complejo de La Alhambra, tras una minuciosa inspección, reabrió sus puertas al público sin reportar afectaciones.
Las tareas de revisión de edificios continúan en los municipios más afectados, mientras se recomienda a la ciudadanía mantener la precaución y alejarse de zonas con posibles desprendimientos. La situación se vio complejizada además por una fuerte tormenta eléctrica que azotó la provincia, sumando un desafío extra para los equipos de emergencia y la población, que en algunos casos optó por pasar la noche a la intemperie por temor a nuevos movimientos.
Fuente original: Infobae

