El enfoque del gobierno argentino ha cambiado al priorizar el programa financiero sobre el fiscal, según explicó Marina Dal Poggetto, directora de EcoGo, durante la ExpoEfi 2026 en Buenos Aires. El ‘punto Anker’, antes clave en la política fiscal, ahora está siendo reemplazado por estrategias de rollover de deuda y control de la emisión monetaria.
«El programa económico ya no depende del fiscal, sino del financiero», destacó Dal Poggetto, señalando que el superávit fiscal, aunque importante, ya no es la base del modelo. El Tesoro está retirando pesos mediante licitaciones quincenales, contrariamente al ‘punto Anker’, que implicaba una expansión de la oferta monetaria.
El Banco Central también participa en esta dinámica al absorber la emisión generada por la compra de dólares, según la economista. Desde abril, el rollover de deuda en moneda local supera el 100%, lo que permite al gobierno no solo cubrir vencimientos, sino también aumentar su capacidad de financiamiento.
Emmanuel Álvarez Agis, exviceministro de Economía y director de PXQ, destacó que la política monetaria se ha vuelto menos contractiva en los últimos meses. Además, anticipó que la política fiscal también tenderá a ser más flexible, aunque el gobierno muestre en público un enfoque más conservador.
El desafío persiste en la incertidumbre política y la inflación, que limitan la posibilidad de repetir el ciclo de crédito de 2024. Aunque el crédito subirá, no se espera un ‘boom’, según Dal Poggetto. La estabilidad del programa depende de mantener la capacidad de manejar la deuda en dólares y pesos, en un contexto de volatilidad global.

