Franco Colapinto logró su mejor clasificación en su carrera en la Fórmula 1 al ubicarse en el octavo lugar en el Gran Premio de Miami, con un tiempo de 1:28.762. El piloto argentino de Alpine repitió el éxito obtenido en Bakú, Azerbaiyán, en 2024, y se consagró como la mayor esperanza argentina en el automovilismo tras una actuación destacada en la clasificación.
Colapinto se destacó por su desempeño en la Q1, donde finalizó en la décima posición con un tiempo de 1:29.584, superando a su compañero Pierre Gasly, quien pasó justamente a la Q2 en el puesto 15. La eliminación en la Q1 de pilotos experimentados como Fernando Alonso resaltó el nivel del argentino, que logró acceder a la Q3 tras una celebración viral con un sonoro «woo» cuando se confirmó su avance.
La escudería Alpine marcó un hito al enviar ambos monoplazas a la Q3, algo que no ocurría desde el Gran Premio de España de 2024. Este resultado representa un punto de inflexión para el equipo, que había comenzado la temporada con dificultades, y refleja el progreso técnico y estratégico logrado en los últimos meses.
Antes de la clasificación, Colapinto enfrentó adversidades en la carrera Sprint, donde fue afectado por un toque con Max Verstappen. Sin embargo, su desempeño en la Q3 y su posición en la cuarta fila para la carrera principal generó expectativas altas en el entorno argentino, especialmente si el Alpine mantiene el ritmo mostrado.
El Gran Premio de Miami se reprogramó por tormentas, adelantándose tres horas para disputarse a las 14 horas. Andrea Kimi Antonelli, líder del campeonato, se adjudicó la pole position, mientras que Max Verstappen completó la primera fila. La FIA priorizó la seguridad tras los pronósticos de lluvia, asegurando que la carrera se realice en condiciones óptimas.
La actuación de Colapinto no solo marcó un hito personal, sino que también iluminó la trayectoria de Alpine, demostrando que un equipo puede recuperarse con determinación y rendimiento sólido. Su desempeño en Miami es un recordatorio de que la Fórmula 1 sigue siendo un campo de sorpresas, donde la perseverancia y el talento pueden trascender las expectativas.

