Un giro inesperado sacudió la causa judicial que involucra al empresario Ramiro Petros: su abogada defensora, la Dra. Moira Curi, anunció que abandona su rol en el proceso penal luego de que ambos hicieran pública una relación sentimental a través de las redes sociales. La letrada invocó «motivos éticos» para justificar su salida y aclaró que la defensa continuará en manos de sus colegas Silvia Abalovich y Marcos Ferreyra Lesye.
Para entender cómo se llegó a esta situación, hay que remontarse a enero de este año, cuando Petros regresó al país desde Estados Unidos y fue detenido en el aeropuerto internacional de Ezeiza. En ese momento, su representación legal estuvo a cargo del abogado Diego Lindow, quien tiempo después se retiró del caso. Fue entonces cuando Moira Curi tomó las riendas de la defensa.
Desde el punto de vista penal, la fiscal Luciana Jacobo acusa al empresario de una serie de maniobras fraudulentas que habrían causado perjuicios económicos por encima de los 500 millones de pesos. Según la acusación, Petros habría firmado documentos que otorgaron un poder general de administración de sus bienes a favor de su expareja, la contadora Soledad Castelli, instrumento que —según la hipótesis fiscal— fue utilizado para concretar múltiples estafas.
Sin embargo, el propio Petros tiene una versión bien distinta: sostiene que Castelli desnaturalizó el alcance de ese poder notarial para cometer defraudaciones, y que incluso le habría ocultado el resultado de un juicio millonario que habría sido cobrado durante su ausencia del país, sin que él recibiera un solo centavo.
A lo largo del proceso, la defensa encabezada por Curi realizó presentaciones contundentes ante la Justicia, incluyendo solicitudes de atención médica para el imputado, quien fue trasladado por distintas dependencias policiales. El 1 de abril se sumaron al equipo defensor Abalovich y Ferreyra Lesye, y ese mismo día el juez de Control y Garantías, Héctor Salomón, otorgó a Petros la prisión domiciliaria en la casa de un familiar, sujeta al pago de una fianza de 50 millones de pesos. Para viabilizar el traslado dispuesto por la resolución judicial, la propia Curi puso a disposición su vehículo particular.
El 6 de mayo, el magistrado ratificó la medida cautelar, pero Petros debió cambiar de domicilio al no poder continuar en la casa de su familiar. Fue así como se instaló en la vivienda de su abogada. Una semana después, el miércoles 13, ambos decidieron hacer pública su relación a través de las redes sociales.
Apenas 24 horas más tarde, la Dra. Curi confirmó lo que muchos esperaban: se aparta formalmente de la defensa penal de Petros por razones éticas, dado que la relación afectiva con su cliente resulta incompatible con el ejercicio profesional de su representación legal. No obstante, aclaró que continuará ejerciendo como abogada del padre del imputado, con quien mantiene un vínculo jurídico independiente.
Fuente original: El Liberal

