Un nuevo capítulo se suma al escándalo que sacude a la política mexicana y que tiene como protagonista a Marina del Pilar Ávila Olmeda, gobernadora de Baja California. En las últimas horas, el columnista Héctor de Mauleón de El Universal reveló una nueva grabación y capturas de conversaciones de WhatsApp que introducen un personaje clave: un supuesto exagente del FBI llamado Juan Sandoval. Según las filtraciones, Ávila Olmeda habría contratado a Sandoval como asesor antes de contactar a los polémicos «intermediarios» estadounidenses.
Este material inédito profundiza la controversia que rodea a la mandataria. En los chats difundidos, uno de los intermediarios le pregunta a la gobernadora por su asesor, a lo que ella responde mencionando a Sandoval. El columnista detalla que Sandoval es un consultor con base en San Diego, conocido en la frontera norte por sus asesorías que, según se estima, rondarían los 300 mil dólares, añadiendo una nueva dimensión económica al caso.
Las conversaciones también muestran la aparente molestia de Ávila Olmeda. Ella expresa su descontento porque, a su entender, alguien más habría abordado el asunto con el intermediario sin involucrar a su equipo legal. El intermediario le aclara que solo se le ofreció información para que actuara con sus abogados y celebra que Sandoval y su equipo ya se conocieran del FBI, sugiriendo una conexión previa o conocimiento mutuo en círculos de inteligencia.
La gobernadora ha sostenido públicamente que fue víctima de una trampa orquestada por su antecesor y opositor político, Jaime Bonilla, y que los intermediarios con quienes dialogó en los audios previos eran impostores. Sin embargo, las recientes capturas de WhatsApp contradicen esta versión, al evidenciar que Ávila Olmeda ya había buscado asesoría especializada a través de Juan Sandoval mucho antes de esos contactos, lo que pone en duda la credibilidad de su defensa y complejiza aún más el panorama político en Baja California.
Fuente original: Infobae

