Una grave denuncia sacude el panorama económico nacional: el Banco Central de la República Argentina (BCRA) es señalado por supuestamente manipular las estadísticas de morosidad, excluyendo a casi un millón de deudores de los informes oficiales. Esta maniobra, según un informe del Centro de Estudios para la Ciudad (CEC), tiene como objetivo maquillar la verdadera situación de endeudamiento de los hogares argentinos, mientras fondos “buitre” se benefician comprando deudas a bajo costo para luego perseguir a las familias con métodos agresivos.
El informe del CEC, basado en datos del propio Banco Central, revela que la aparente baja en la morosidad de las familias en septiembre no se condice con la realidad. La explicación no es una mejora en los ingresos, sino una “inusual falta de información” en la base de la Central de Deudores (CENDEU). Específicamente, el número de entidades del “Mercado Secundario” que informan sus carteras se redujo drásticamente, haciendo que unos 900.000 deudores que estaban siendo gestionados por estas firmas, simplemente “desaparecieran” de las estadísticas de un mes para el otro.
Estas entidades del mercado secundario son fideicomisos y empresas que adquieren de bancos y financieras las deudas que ya se consideran incobrables. Según Lisandro Mondino, del equipo del CEC, estas deudas se venden por menos del 10% de su valor original. Una vez compradas, los “buitres” persiguen a los deudores por el monto total, utilizando “amenazas judiciales, llamadas a familiares y empleadores”, un hostigamiento que el analista califica de “ilegal” y que se ha multiplicado por diez en los últimos dos años, afectando a más de 900.000 personas.
Pero la exclusión de deudores no es el único mecanismo. El informe también apunta a la creciente práctica de los bancos de registrar créditos como “Irrecuperables en Partidas fuera de Balance”. Esto significa que los bancos retiran esas deudas de sus activos, mejorando sus propios balances y tasas de mora, aunque la deuda para la familia sigue existiendo y el problema de fondo no se resuelve. En septiembre, el monto bajo esta categoría representaba el 30% del total en mora de las entidades bancarias, un porcentaje “más que considerable” para reducir artificialmente el indicador de mora que se muestra a la sociedad.
A esto se suma un récord de refinanciaciones, que alcanzó los 2,9 billones de pesos en septiembre. Si bien permite a las familias reordenar sus pagos, también contribuye a “maquillar” el indicador de morosidad, ya que una deuda refinanciada deja de considerarse atrasada, sin que esto implique una mejora real en la capacidad de pago de los hogares. De hecho, consultoras advierten que una parte significativa de las nuevas moras proviene de deudas ya refinanciadas.
La combinación de estos tres factores –entidades que dejan de informar, deudas que pasan a cuentas fuera de balance y refinanciaciones récord– explica la diferencia entre la supuesta baja de la morosidad que difunde el BCRA y la cruda realidad. Según el CEC, la cantidad de personas con deudas impagas en Argentina no solo no bajó, sino que volvió a aumentar, superando los 6,2 millones, en un contexto donde las familias siguen pagando tasas de interés elevadísimas para cubrir gastos corrientes con salarios estancados.
Fuente original: Chaco Día por Día



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