La divisa peruana, el Sol, continúa mostrando una notable fortaleza frente al dólar estadounidense, consolidándose como una de las monedas más estables de América Latina. A pesar de las presiones económicas globales y la coyuntura política interna, la economía de Perú exhibe una resiliencia destacada, atrayendo la atención de los mercados.
Este viernes 31 de julio, el tipo de cambio cerró la jornada con una leve caída a S/3,3960, según datos del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). La sesión estuvo marcada por una demanda significativa de inversores no residentes y una oferta sostenida por parte de corporaciones, con un volumen de negociación que superó los 260 millones de dólares.
Expertos del mercado financiero, como Asvim Asencios de Renta4 SAB, destacan que el Sol ha logrado mantener su valor en un contexto de incertidumbre global. Mientras otras divisas de la región experimentaron fuertes fluctuaciones debido a factores como la pandemia de coronavirus, la guerra en Ucrania y las políticas monetarias locales, la moneda peruana se ha fortalecido no solo frente al dólar, sino también al euro.
Esta capacidad de resistencia ha llevado a que el Sol peruano sea considerado una «moneda refugio», especialmente en países donde la escasez de dólares es un problema. Aunque las expectativas de crecimiento a largo plazo se han ajustado ligeramente a la baja por algunos analistas, los sólidos balances macroeconómicos de Perú sugieren que el Sol seguirá contando con un soporte firme en los próximos años, consolidando su posición en el panorama económico regional.
Fuente original: Infobae

