Las tortitas, o pancakes, son un clásico indiscutido en mesas de desayuno y merienda alrededor del mundo. Esas láminas de masa esponjosa y dulce evocan imágenes de cafés americanos, bañadas en jarabe, chocolate o caramelo. Sin embargo, muchos de nosotros nos enfrentamos a una frustración común: la primera tortita rara vez sale bien. ¿Existe un truco para evitar este primer intento fallido? Los expertos en cocina nos revelan el error más frecuente y cómo corregirlo.
La clave para unas tortitas impecables reside en un detalle simple pero crucial: el tiempo de reposo de la masa. La mezcla básica de harina, huevos, leche, azúcar y levadura necesita un descanso antes de llegar a la sartén. Si no se le da este tiempo, los primeros intentos suelen resultar demasiado finos y sin cuerpo, extendiéndose de manera irregular. Esto se debe a que la levadura química, ingrediente distintivo de las tortitas a diferencia de los crepes, necesita disolverse y distribuirse uniformemente para lograr una esponjosidad pareja. Además, el reposo permite que la harina se hidrate y la masa adquiera la consistencia deseada. Lo ideal es dejarla reposar entre 10 y 30 minutos a temperatura ambiente, aunque puede conservarse en la heladera hasta por 48 horas.
Una vez que la masa ha descansado, el siguiente paso fundamental es controlar la temperatura de la sartén. Una sartén demasiado fría resultará en tortitas pálidas y pastosas, mientras que una excesivamente caliente quemará el exterior antes de que el interior se cocine por completo. Para encontrar el punto exacto, los chefs recomiendan calentar la sartén a fuego medio-alto durante dos o tres minutos. Para verificar la temperatura ideal, simplemente hay que echar unas gotas de agua: si chisporrotean y se evaporan rápidamente, la sartén está lista.
Con la temperatura correcta, es momento de agregar la grasa. No hay que escatimar en manteca para lograr esos bordes dorados y crujientes. Luego, se baja el fuego a medio y se deja que la manteca se caliente un momento antes de verter la masa. La primera tortita, aunque no sea perfecta, servirá como indicador para ajustar el fuego o la cantidad de grasa. Es importante añadir más manteca entre cada tanda y, si esta comienza a quemarse, limpiar la sartén con papel de cocina antes de continuar. Una vez que la masa está en la sartén, evite tocarla; las tortitas estarán listas para dar vuelta cuando aparezcan burbujas en toda la superficie. Con una espátula ancha y un movimiento firme, se las da vuelta, recordando que el segundo lado se cocina en aproximadamente la mitad de tiempo. ¡Así, cada tortita será un éxito!
Fuente original: Infobae

