La cosmética coreana, conocida mundialmente como K-Beauty, celebró un hito importante en Argentina con la apertura del primer local permanente de SKINKO en el exclusivo Alcorta Shopping de la Ciudad de Buenos Aires. El evento, que congregó a más de 200 asistentes, incluyendo figuras destacadas del espectáculo y la moda como Stephanie Demner y Sofi Gonet, marca un antes y un después en la consolidación de esta tendencia en el país.
Mateo Paik, fundador y CEO de SKINKO, expresó la trascendencia de esta inauguración. «Para nosotros y para SKINKO, abrir este local en Alcorta Shopping representa la confirmación y la consolidación de este segmento de la cosmética coreana en la Argentina», afirmó Paik. Tras varias experiencias efímeras con tiendas pop-up, esta apertura simboliza una apuesta fuerte por un espacio fijo que prioriza el diseño, la atención al detalle y el asesoramiento personalizado para el cliente.
El auge global de la cosmética surcoreana es innegable, con Corea posicionada como el segundo mayor exportador de productos de belleza a nivel mundial. SKINKO ha logrado una cuidadosa curaduría, seleccionando aproximadamente 70 marcas exclusivas entre las 28.000 existentes en Corea. La propuesta del nuevo local abarca desde el cuidado de la piel (skincare) y maquillaje (K-makeup) hasta innovaciones cosméticas y productos de bienestar, con nombres reconocidos como SKIN1004, COSRX y Unleashia.
La esencia de SKINKO radica en su identidad bicultural. Los seis hermanos Paik, hijos de inmigrantes coreanos en Argentina, fusionan ambas culturas para ofrecer una perspectiva única. «Nuestra ventaja es natural: formamos parte de la cultura coreana. Lo vivimos desde adentro», explicó Paik, destacando su profundo conocimiento de las marcas y las necesidades del consumidor latinoamericano. Esta visión se refleja en la filosofía de la marca, simbolizada por una mariposa plateada que representa la «revelación»: una belleza que busca potenciar lo que uno ya es, promoviendo el autoconocimiento y el amor propio.
La experiencia en el local está diseñada para ser totalmente personalizada. Asesoras especializadas, incluyendo cosmetólogas coreanas, guían a cada cliente para elegir los productos y rutinas más adecuados según su tipo de piel y objetivos. Esta atención individualizada asegura que la filosofía del K-Beauty se adapte de manera efectiva al público argentino, haciendo accesible y comprensible un universo de belleza que sigue ganando adeptos.
Fuente original: Infobae

