Con la llegada de las altas temperaturas, el desafío de mantener nuestros jardines y huertas hidratados se vuelve una prioridad. La gestión eficiente del agua es fundamental para que las plantas no sufran el rigor del calor. Una técnica simple y efectiva que cada vez gana más adeptos es la de enterrar botellas plásticas junto a las raíces de los cultivos, un método que promete una irrigación constante y pausada, reduciendo la necesidad de riegos frecuentes.
Este sistema de goteo subterráneo dirige el agua directamente a la zona radicular, minimizando la evaporación superficial y asegurando que el suelo se mantenga húmedo y aireado por más tiempo. Es especialmente beneficioso para plantas como los cítricos o las tomateras, que reaccionan negativamente a los cambios bruscos de humedad, manifestando problemas como la caída de hojas o la interrupción de la floración. Al evitar estos desequilibrios, las plantas pueden desarrollarse de manera más saludable y productiva.
La implementación es sencilla y adaptable. Para macizos pequeños, una botella de 1,5 litros suele ser suficiente, mientras que para arbustos, bidones de 5 litros son más adecuados. El proceso consiste en perforar varios orificios en la base del recipiente, cavar un agujero cerca de la planta cuidando de no dañar las raíces, insertar la botella dejando el cuello al nivel de la superficie y llenarla con agua. El caudal se regula ajustando el tapón y el número de perforaciones; en días muy calurosos, hasta diez agujeros pueden ser necesarios para garantizar el suministro.
Para optimizar aún más el sistema, se recomienda revisar el nivel de agua con frecuencia y añadir un acolchado orgánico alrededor del cuello de la botella. Este acolchado no solo ayuda a conservar la humedad, sino que también previene la aparición de malezas que compiten por el agua. Antes de ausentarse por varios días, es aconsejable probar la instalación para ajustar el caudal y asegurar un riego óptimo. Es importante recordar que este método es ideal para cultivos de verano, pero no es apropiado para plantas crasas o cactus, que requieren riegos muy espaciados y toleran mal la humedad continua.
Fuente original: Infobae

