La computación cuánticaha sido, durante años, una promesa revolucionaria atrapadaen laboratorios y teorías complejas.El reto principal siempre ha sido la escalabilidad: cómo construir sistemas cuánticos estables y funcionalesfuera de entornos controlados.
Un equipo australiano ha dado un paso decisivo en esa dirección allograr entrelazar núcleos atómicos implantados en silicio, el mismo material base de los chips que integran teléfonos y computadoras actuales. Este avance sugiere que, por primera vez, la fabricación de ordenadores cuánticos podría aprovechar los procesos industriales ya existentes en la electrónica de consumo.
El hallazgo, publicado en la revista Science, demuestra que la computación cuántica podría dejar de ser un experimento de laboratorio y acercarse a la producción masiva. Si la industria logra integrar estos avances,el impacto podría transformar desde la seguridad digital hasta la innovación en materiales, la salud y la logísticaglobal.
El grupo de investigación d
Fuente original: Infobae

