Internacional

El agro argentino: entre la infraestructura y la revolución tecnológica

20/04/2026 2 min de lectura Por Redacción
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El agro argentino atraviesa un momento crítico donde la eficiencia depende de la capacidad de procesar información, según Ernesto Mattos, economista de la UBA. A pesar de su liderazgo global, gran parte del potencial productivo permanece latente debido a una brecha tecnológica y a la falta de infraestructura adecuada.

El Semáforo de Economías Regionales de CONINAGRO reveló que en febrero de 2026, 9 actividades agrícolas estaban en rojo, incluyendo yerba mate, arroz, papa y vino. El principal problema es la estancación de precios y el incremento de costos operativos, como luz, gasoil y transporte, que afectan la rentabilidad de los productores.

Entre 2023 y 2025, se cerraron 2.637 viñedos, un 57% del total de cierres en el periodo 2015-2025. Los datos del INDEC muestran que el sector agropecuario representa el 8,3% del VAB promedio entre 2015 y 2025, pero su desempeño ha disminuido en comparación con años anteriores, especialmente en cultivos agrícolas y silvicultura.

La falta de subsidios estatales, como los de la PAC en la UE o la USDA en EE.UU., y la infraestructura deficiente, han generado una brecha que dificulta la competitividad del campo argentino. Según el análisis, el costo operativo de transporte de granos aumentó más de 740 millones de dólares, afectando la ecuación de negocios de la exportación.

El escenario plantea un desafío para el gobierno: invertir en infraestructura, mejorar la rentabilidad de los productores y promover una agricultura basada en evidencia. Sin cambios estructurales, la brecha tecnológica y la crisis de infraestructura continuarán limitando el potencial del agro argentino.