Menos de 48 horas antes del vencimiento del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, las amenazas se intensifican y las negociaciones en Islamabad permanecen sin avances. La delegación estadounidense, encabezada por el vicepresidente J.D. Vance, aún no ha confirmado una agenda para el encuentro en Islamabad, según informó la AFP.
El presidente Donald Trump reforzó su discurso al afirmar que recuperar el uranio iraní será un proceso «largo y difícil» tras los ataques contra instalaciones nucleares. En una publicación en Truth Social, advirtió que si no se alcanza un acuerdo antes del fin de la tregua, «empezarán a explotar muchas bombas» y mantendrá el bloqueo sobre los puertos iraníes.
Desde Teherán, el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, rechazó negociar bajo presión y anunció que Irán está preparado para «mostrar nuevas cartas en el campo de batalla». Por su parte, el vocero de la Cancillería, Esmail Baqai, señaló que no hay planes para nuevas negociaciones.
La tensión también se extendió al Golfo, donde Washington acusó a Irán de violar la tregua con ataques a buques en el estrecho de Ormuz. Datos de Lloyd’s List Intelligence revelaron que al menos 26 buques de la flota fantasma iraní eludieron el bloqueo estadounidense, generando inquietud en los mercados energéticos.
El alto el fuego, pactado por dos semanas, entra en su tramo final sin señales de extensión. La falta de avances en las negociaciones y las posturas endurecidas de ambas partes generan incertidumbre sobre el futuro inmediato, con riesgo de una escalada en la región y consecuencias globales.

