En mayo de 2025, más de 800.000 empleados en relación de dependencia en Argentina podrán recibir una devolución de parte del Impuesto a las Ganancias abonado durante 2024. Este beneficio surge de la actualización anual de las escalas y deducciones tributarias, ajustadas según la inflación acumulada. La medida afecta principalmente a quienes perciben salarios brutos superiores a $2.998.000, así como a algunos jubilados.
El proceso se basa en la liquidación anual de impuestos, que las empresas deben realizar antes del 30 de abril. Durante el primer semestre, las retenciones suelen ser más altas, mientras que en el segundo se ajustan para evitar sobrecobros. Según Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, «en general hay que devolverle retenciones al empleado» al finalizar el año, debido al desfasaje entre las tablas de deducción aplicadas en ambos periodos.
Además de las devoluciones por impuestos, los empleados que consumieron en el exterior con tarjetas de crédito podrían recuperar un 30% retenido por el llamado «dólar turista», siempre que hayan solicitado la restitución ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Sin embargo, Domínguez advierte que «solo se devolverá lo que se retuvo previamente».
La devolución podría generar un incremento en la liquidez del mercado, posiblemente destinado al consumo o al pago de deudas. Este escenario se da en un contexto de alta morosidad en tarjetas y préstamos personales, según análisis económicos. Las empresas tendrán que realizar la liquidación anual en abril del año siguiente, ajustando las retenciones según los ingresos anuales del trabajador.
Este fenómeno refleja la complejidad del sistema tributario argentino, donde la inflación y las actualizaciones anuales de las escalas juegan un rol clave. Para los empleados, la devolución representa una compensación por retenciones excesivas, mientras que para el mercado, podría impulsar una mayor circulación de dinero en momentos de ajuste económico.

