Antes de consolidarse como una de las figuras centrales de la aclamada serie de HBO, House of the Dragon, la actriz Olivia Cooke estuvo a punto de unirse a otra de las franquicias más grandes de la historia del cine: Star Wars. La revelación, que sorprendió a sus seguidores, salió a la luz durante una entrevista reciente de la intérprete británica.
Cooke, conocida por su papel de Alicent Hightower en el universo de Game of Thrones, confesó en el podcast Happy Sad Confused que audicionó para el personaje de Rey. Este rol, fundamental en la nueva trilogía de Star Wars, fue finalmente interpretado por Daisy Ridley en la película Star Wars: El despertar de la Fuerza (2015).
La actriz detalló que realizó varias pruebas para el papel, incluyendo una en Los Ángeles y otra directamente con el director y productor J.J. Abrams. Sin embargo, Cooke recordó con humor y autocrítica su desempeño en esas audiciones. “Fui pésima. Fui realmente mala. ¿Sabes cómo se siente cuando vas a una audición y no das la talla, y te decepcionas a ti mismo y a todos los demás? Daisy hizo un trabajo increíble, pero yo no era ese tipo de actriz en ese momento. Simplemente no encajaba”, explicó, reconociendo que el papel estaba destinado para Ridley.
A pesar de no haber conseguido el codiciado papel en la saga galáctica, la carrera de Olivia Cooke despegó con fuerza. Ese mismo año protagonizó la película independiente “Yo, él y Raquel” y posteriormente participó en grandes producciones como “Ready Player One” de Steven Spielberg y la aclamada “Sound of Metal”. Su salto a la fama global llegó con House of the Dragon, donde su interpretación de Alicent Hightower la ha establecido como una de las actrices más destacadas de su generación. Actualmente, la serie se encuentra emitiendo su tercera temporada y ya se anunció su conclusión con una cuarta entrega en 2028.
Fuente original: Infobae

