La situación económica en España se vuelve cada vez más compleja para millones de ciudadanos, quienes se ven obligados a recurrir al endeudamiento para cubrir sus gastos cotidianos. Un reciente informe revela que el 68% de los españoles destina más del 20% de sus ingresos mensuales exclusivamente al pago de deudas, una cifra que representa un preocupante aumento de doce puntos porcentuales respecto al año anterior.
Este incremento exponencial del sobreendeudamiento se produce en un escenario de creciente presión sobre los ingresos familiares y un notable encarecimiento del costo de vida. Lo que antes era un recurso puntual para financiar grandes compras, hoy se transformó en una herramienta indispensable para sostener el día a día. Los expertos advierten que la deuda ya no es una excepción, sino una parte fundamental de la economía doméstica para una gran porción de la población.
La radiografía de esta problemática muestra que casi la mitad de los encuestados acumula deudas superiores a los 15.000 euros, y un 28% debe más de 25.000 euros. Esta dependencia financiera tiene consecuencias directas: el 52% de los hogares endeudados asegura que no podría afrontar un gasto imprevisto de apenas 300 euros. El perfil más común del deudor es un hombre de entre 40 y 54 años, con estudios secundarios, casado y con personas a su cargo, que percibe entre 1.000 y 2.000 euros mensuales y trabaja en sectores como la industria o la hostelería. Este dato es clave, ya que evidencia que el problema ya no se limita a situaciones de exclusión, sino que golpea directamente a la clase media trabajadora.
Sorprendentemente, el estudio también señala que el endeudamiento no discrimina por nivel educativo, afectando incluso a un tercio de las personas con formación universitaria que tienen los mayores tramos de deuda. La falta de ingresos se erige como el principal obstáculo para cumplir con los pagos, señalado por el 57% de los encuestados. Entre los instrumentos financieros más utilizados para cubrir estas necesidades, los préstamos personales lideran con un 39%, seguidos por las tarjetas de crédito (27%) y los microcréditos (20%), complejizando aún más la situación financiera de las familias.
Este panorama dibuja un cambio de paradigma en la economía española, donde tener ingresos regulares ya no garantiza estabilidad. Miles de personas se esfuerzan por mantener su nivel de vida con salarios que no alcanzan, sumergidos en un ciclo de endeudamiento que se vuelve cada vez más estructural y difícil de revertir, afectando el tejido social y económico del país.
Fuente original: Infobae

