En España, más de un cuarto de millón de personas se encuentran sin acceso a agua potable segura debido a la alta concentración de nitratos, un problema derivado de la agricultura intensiva y la ganadería industrial. Un informe reciente de Ecologistas en Acción, titulado «Bebiendo mierda» y basado en datos del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC), revela que los niveles de nitratos superan el límite legal de 50 miligramos por litro en varias regiones, poniendo en riesgo la salud pública.
Esta alarmante contaminación ha generado interrupciones anuales en el suministro de agua potable entre 2021 y 2024, afectando a 47 municipios distribuidos en comunidades como Andalucía, Aragón, Castilla y León, y Cataluña, entre otras. La situación golpea con mayor fuerza a las localidades más pequeñas, donde la escasez de recursos dificulta el tratamiento del agua. Además, el estudio subraya que esta problemática incrementa la carga sobre las mujeres, quienes suelen asumir la tarea de buscar y transportar el agua desde los puntos de distribución alternativos.
La gravedad del asunto se profundiza al considerar los riesgos para la salud. Más de la mitad de la población de los municipios españoles consume diariamente agua con niveles de nitratos superiores a los 6 mg/l, un umbral que, según investigaciones danesas, eleva significativamente el riesgo de cáncer colorrectal. Ante este panorama, Koldo Hernández, coordinador del Área de Agua de Ecologistas en Acción, insta al Ministerio de Sanidad español a reducir el límite permitido de nitratos a, por lo menos, 6 mg/l, basándose en la evidencia científica que busca proteger la salud de los ciudadanos.
La preocupación crece ante la posibilidad de que la situación empeore. Kistiñe García, coautora del informe, advierte sobre el riesgo de que España autorice un aumento en la cantidad de nitratos aplicables a los campos mediante la inclusión de fertilizantes RENURE (nitrógeno recuperado del estiércol procesado), en línea con la Directiva (UE) 2026/288. La organización enfatiza que el límite actual de 170 kg de nitrógeno por hectárea y año no debe ser superado. Para revertir esta contaminación, Ecologistas en Acción propone una transformación profunda del modelo ganadero de macrogranjas y del agrícola intensivo, junto con la aplicación del principio de «quien contamina, paga», para que las empresas responsables asuman los costos de los cortes de suministro.
Fuente original: Infobae

