Lionel Messi demostró una vez más su inquebrantable compromiso con el fútbol, incluso en los momentos más difíciles. Apenas horas después de regresar a Florida tras despedir a su padre, Jorge Messi, en Rosario, el astro argentino se puso a disposición del Inter Miami para un crucial encuentro por la Leagues Cup ante León.
Pese a iniciar en el banco de suplentes, la ‘Pulga’ no tardó en saltar al campo tras el entretiempo, recibiendo una emocionante ovación del público que reconoció su gesto de profesionalismo. En su primera intervención, Messi ya buscó el arco, mostrando su habitual ambición y generando peligro desde el primer instante.
El segundo tiempo fue un torbellino de emociones, con goles de ambos lados que mantuvieron la tensión hasta el final. Messi fue el eje del ataque de su equipo, intentando un espectacular gol olímpico que el arquero rival logró desviar con una gran estirada. Además, protagonizó un curioso y afectuoso momento con el ex San Lorenzo Jhohan Romaña, quien, tras frenarlo en una jugada, lo abrazó y le arrancó una sonrisa en medio de la tensión del partido.
A pesar de sus incansables gambetas, remates al arco y una asistencia precisa que no pudo ser capitalizada por un compañero, Messi no pudo evitar la derrota por 3-2 que significó la eliminación del Inter Miami del torneo. Sin embargo, su presencia y entrega en el campo fueron un mensaje claro de su resiliencia y amor por el deporte.
El capitán argentino y su equipo tendrán una rápida oportunidad de revancha este sábado, cuando visiten a Nashville por la Major League Soccer, un encuentro donde Messi buscará, seguramente, dedicar un gol a la memoria de su padre.
Fuente original: Infobae

