La violencia con drones explosivos sacude a Colombia, dejando un militar fallecido y al menos seis soldados heridos en dos ataques distintos perpetrados por grupos armados en el departamento de Norte de Santander. El Ejército Nacional colombiano repudió enérgicamente estos incidentes, que representan una escalada en los métodos de conflicto y violan gravemente el Derecho Internacional Humanitario.
El primero de los ataques se registró en el municipio de El Carmen, donde tropas de la Fuerza de Tarea Vulcano fueron blanco de aeronaves no tripuladas cargadas con artefactos explosivos. Como resultado de esta acción, el sargento segundo Yuver Antonio Gutiérrez Torres perdió la vida, mientras que otros cuatro militares resultaron lesionados. Los heridos fueron evacuados de inmediato para recibir atención médica especializada, y el Ejército expresó sus condolencias a la familia del sargento fallecido.
Un segundo incidente ocurrió la madrugada del 13 de agosto en una base militar en Convención, también en Norte de Santander. Dos soldados sufrieron heridas y la infraestructura militar fue dañada tras el impacto de 43 dispositivos explosivos lanzados simultáneamente por drones. Las autoridades militares atribuyeron este ataque al Grupo Armado Organizado (GAO) ELN, considerándolo una represalia por recientes operativos en la zona.
La utilización de drones modificados con explosivos por parte de actores ilegales es una práctica que el Ejército colombiano condena firmemente, al considerarla una amenaza directa a los derechos humanos y a la población civil. Este tipo de armamento representa un nuevo y preocupante desafío para la seguridad en la región del Catatumbo, una zona históricamente afectada por la violencia. Las fuerzas armadas anunciaron que mantendrán sus operaciones para garantizar la seguridad de los ciudadanos y enfrentar a los responsables de estos actos terroristas.
Fuente original: Infobae

