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CGT suaviza su plan de lucha contra el Gobierno: Sin paros sectoriales, pero con agenda de movilizaciones

09/07/2026 3 min de lectura Por Redacción
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La Confederación General del Trabajo (CGT), junto a las dos CTA, ha decidido moderar significativamente su estrategia de protesta contra el Gobierno, descartando el temido esquema de paros sectoriales rotativos, conocido como el modelo “a la francesa”. Lo que inicialmente se planteó como una ofensiva sostenida, se ha transformado en una versión más ligera, centrada en movilizaciones y asambleas, sin las huelgas alternadas por sector que se vieron en Francia contra la reforma jubilatoria.

En una reciente reunión en la sede de Azopardo, se acordó una agenda de acciones que comenzará el 22 de marzo con una marcha al Congreso en apoyo a los jubilados. A diferencia de lo que se había especulado, esta etapa no incluirá paros por sectores, una modalidad que había sido propuesta por la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) buscando un mayor impacto sin afectar drásticamente el salario de los trabajadores de manera prolongada.

La principal razón detrás de este giro pragmático es la percepción de que “no hay clima” entre las bases para medidas de fuerza que impliquen una pérdida económica directa. Dirigentes gremiales reconocen que los trabajadores están preocupados por el impacto en sus bolsillos y la posible puesta en riesgo de sus fuentes de trabajo, lo que dificulta la adhesión a paros sostenidos.

A pesar de esta moderación, la estrategia de las centrales obreras busca construir un consenso social más amplio, incluyendo a la clase media, con el objetivo final de preparar el terreno para un paro general. La agenda de movilizaciones contempla acciones como la marcha de San Cayetano el 7 de agosto, una concentración ante el Ministerio de Economía por el endeudamiento familiar, participación en la Semana Social de la Iglesia en septiembre, y una movilización por el Día de la Industria. Además, se prevé una medida para acompañar la visita del Papa Francisco a la Argentina y otra marcha en la próxima reunión del Consejo del Salario Mínimo.

Una de las jugadas más audaces será intentar “capitalizar” la visita del Papa Francisco al país, buscando que su recorrido por la Ciudad de Buenos Aires se acerque a la sede de la CGT, con la esperanza de obtener un respaldo simbólico a sus reclamos.

Este plan de lucha se desarrolla en un contexto de divisiones internas y ausencias notables de importantes líderes sindicales en las reuniones clave, lo que refleja las complejidades y desafíos que enfrenta la CGT en la actualidad. Los dirigentes admiten que los paros generales anteriores no tuvieron el impacto deseado y buscan una reconciliación con sectores de la sociedad que históricamente los han mirado con recelo. La consigna parece ser “algo hay que hacer”, manteniendo la esperanza de un cambio de gobierno en futuras elecciones.

Fuente original: Infobae