La ciudad de Cali, en Colombia, se prepara para ser el escenario decisivo del Grupo C de la primera fase eliminatoria del FIBA Américas. A partir del próximo viernes 3 de julio, el Coliseo Evangelista Mora definirá el futuro de la Selección Colombia de Baloncesto, que anhela avanzar a la segunda ronda en su camino hacia el Mundial.
Lo que inicialmente preveía ser una serie de partidos con sedes compartidas, se transformó debido a un trágico terremoto que azotó a Venezuela. La FIBA, en un gesto de solidaridad y para asegurar la continuidad del calendario, decidió que Cali albergue todos los encuentros, incluyendo los que Venezuela debía jugar como local. Esta determinación convierte a la capital del Valle en el epicentro de cinco partidos internacionales en una misma semana, consolidando un cronograma que arranca el 3 de julio con Colombia frente a Chile.
Pero la cita deportiva trasciende la cancha. Se confirmó que una parte de lo recaudado durante los partidos será destinado a una fundación dedicada a asistir a las víctimas del sismo del 24 de junio en Venezuela, que dejó miles de muertos y desaparecidos. Esta iniciativa, impulsada por la FIBA y la Federación Colombiana de Baloncesto, busca utilizar el deporte como una herramienta de integración social y apoyo humanitario en momentos difíciles para la región.
En lo estrictamente deportivo, el equipo dirigido por Tomás Díaz llega con un historial de dos victorias y una derrota en las clasificatorias. Con figuras como Braian Angola y Jaime Echenique, los «cafeteros» necesitan sumar dos triunfos en sus próximos tres compromisos para asegurarse el pase a la siguiente instancia. De lograrlo, se enfrentarían a potencias como Estados Unidos y República Dominicana en la segunda ronda.
El sistema de clasificación del FIBA Américas prevé que los tres mejores de cada grupo avancen. Colombia tiene una oportunidad histórica de conseguir su segunda clasificación a un Mundial de Baloncesto, y la primera vez por mérito deportivo, ya que su única participación en 1982 fue como país anfitrión. La expectativa es enorme tanto en lo deportivo como en el mensaje de unidad y apoyo que se busca transmitir.
Fuente original: Infobae

