Un escalofriante caso de extorsión digital conmociona a Perú, donde un hombre fue amenazado de muerte, junto a sus familiares, por un delincuente que le robó su iPhone 17 Pro Max. La víctima había bloqueado el dispositivo para proteger su información, una medida de seguridad que provocó la furia del ladrón, quien exigió el código de desbloqueo o la eliminación del equipo de iCloud bajo graves intimidaciones.
El dramático episodio salió a la luz a través de una denuncia en la red social X (anteriormente Twitter), donde una usuaria compartió los mensajes cargados de amenazas que el asaltante envió. Según el relato, el teléfono fue sustraído hace dos semanas y, apenas el dueño lo bloqueó, el criminal se puso en contacto para exigir acceso al aparato.
Los mensajes, enviados directamente desde el número del ladrón, incluían la exigencia explícita de que la víctima proporcionara el código de desbloqueo o eliminara el dispositivo de su cuenta de iCloud. La amenaza era clara y brutal: de no hacerlo, atentaría contra su familia, demostrando conocer los nombres de algunos de sus miembros. El delincuente se identificó como «Jairo de los injertos» y afirmó: «sé todo de ti y te tengo ubicado», mencionando específicamente a su madre Flor, sus hermanas Pamela y Flor, y a sus sobrinos. Para incrementar la presión, el extorsionador envió videos donde mostraba un arma de fuego.
Este caso pone de manifiesto una modalidad de riesgo creciente para las víctimas de robo de celulares: la extorsión digital. Más allá de la pérdida material del equipo, la persona queda expuesta a presiones y amenazas para entregar información sensible o facilitar el acceso al dispositivo. La intimidación con datos personales y familiares añade un componente de terror que va mucho más allá del robo inicial, reflejando la importancia que los delincuentes otorgan al acceso total al aparato para su reventa o uso fraudulento.
La situación se enmarca en un contexto de alta incidencia de robos de celulares en Perú, a pesar de una leve reducción. Cifras oficiales indican que en 2025 se sustrajeron más de 1.4 millones de equipos, lo que equivale a un promedio de 167 celulares robados por hora. Aunque se implementaron medidas de control más estrictas, como el bloqueo de equipos robados y la exclusión de dispositivos no registrados, el problema persiste, con los lunes y las 10 de la mañana como los momentos de mayor riesgo para los ciudadanos.
Fuente original: Infobae

