La selección de Bélgica demostró su mejor versión en el momento más oportuno, asegurando su clasificación a los dieciseisavos de final del Mundial 2026 y el liderazgo del grupo G. El equipo dirigido por Rudi García ofreció una actuación contundente, imponiéndose con un categórico 5-1 sobre Nueva Zelanda en el BC Place de Vancouver. Este resultado, sumado al empate entre Egipto e Irán, consolidó a los «Diablos Rojos» como primeros de su zona, disipando las dudas sembradas en las jornadas previas.
Desde el pitido inicial, Bélgica dominó las acciones del encuentro. Con una presión alta, precisión en el manejo del balón y una superioridad notoria en el juego colectivo, los europeos arrinconaron a una Nueva Zelanda que apenas pudo salir de su propio campo. El regreso de Jérémy Doku, tras asistir al nacimiento de su hijo, fue fundamental; su velocidad y desequilibrio revolucionaron el ataque belga, generando espacios para sus compañeros. Leandro Trossard, la figura de la noche, avisó con un remate al poste antes de abrir el marcador a los 28 minutos, aprovechando un balón suelto tras un córner ejecutado por Kevin De Bruyne.
La resistencia neozelandesa se desmoronó por completo al inicio de la segunda mitad. Trossard no tardó en firmar su doblete, capitalizando un rebote de su propio disparo y encarrilando definitivamente el partido. Con la ventaja asegurada, Rudi García comenzó a rotar el plantel, pero el control belga no mermó. Matías Fernández-Pardo aportó frescura y De Bruyne encontró su merecido gol con un potente remate cruzado, elevando el marcador a 3-0. Aunque Nueva Zelanda logró el descuento a través de Elijah Just, la reacción fue efímera.
El festival de goles belga no terminó ahí. Romelu Lukaku, recién ingresado al campo, necesitó pocos minutos para marcar el cuarto tanto de cabeza, y luego asistió a Alexis Saelemaekers, quien se encargó de sellar la goleada con el definitivo 5-1. Más allá del resultado, Bélgica recuperó las sensaciones de un equipo aspirante: Doku volvió a ser clave, De Bruyne manejó los hilos, Lukaku aportó desde el banco y Trossard brilló con un doblete. Tras un inicio con incertidumbre, Bélgica llegó, por fin, a su Mundial, demostrando que está lista para competir por grandes cosas.
Fuente original: Infobae

