El vicepresidente electo de Colombia, José Manuel Restrepo, ha encendido las alarmas sobre la delicada situación fiscal que su administración heredará, calificando de «aberrante» el panorama revelado por un informe de la Contraloría General de la República. Este exhaustivo diagnóstico, fruto de 62 mesas técnicas celebradas durante la transición, expone un cúmulo de desafíos y deudas que comprometen seriamente la estabilidad financiera del país.
Entre los puntos más críticos señalados por el informe, se destaca el sector del transporte, con una ejecución presupuestaria alarmantemente baja y riesgos de reclamaciones fiscales que podrían ascender a billones de pesos. Asimismo, el ámbito de minas y energía enfrenta una inminente crisis de liquidez debido al incumplimiento en el pago de subsidios de gas y electricidad, acumulando deudas que superan los 5,6 billones de pesos, con un impacto particular en la empresa Air-e. Esta situación, agravada por el fenómeno de El Niño, genera un riesgo sistémico para la economía colombiana.
El documento de la Contraloría también puso en evidencia fallas significativas en la reforma agraria, que apenas alcanzó un 18% de su meta de entrega de tierras, dejando a miles de familias sin títulos formales y, por ende, sin seguridad jurídica. En el sector social, se detectó un faltante de 3,2 billones de pesos para financiar el programa «Adulto Mayor», y una preocupante contratación de personal incompetente para la atención de la primera infancia, un hecho que Restrepo consideró inaceptable. A esto se suman las conocidas «elefantes blancos», obras inconclusas que demandarían una inversión multimillonaria para ser rescatadas, mientras que otras son directamente irrecuperables.
La proyección para el Presupuesto General de la Nación de 2027 no es menos preocupante, con un faltante estimado de 30 billones de pesos y un aumento proyectado en el gasto destinado al pago de la deuda, sin que las proyecciones de ingresos se ajusten a la realidad. Ante este sombrío escenario, el vicepresidente electo enfatizó la «enorme necesidad de un ajuste en materia de gasto público», dejando en claro que la nueva administración deberá tomar decisiones urgentes y contundentes para evitar un mayor deterioro de las finanzas públicas y garantizar la estabilidad del Estado colombiano.
Fuente original: Infobae

