Este 21 de junio, millones de colombianos se dirigen a las urnas para participar en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. La jornada electoral definirá quién ocupará la Casa de Nariño durante el período 2026-2030, en una contienda que enfrenta a dos figuras con perfiles marcadamente distintos: Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda.
El foco de atención se centra en Abelardo de la Espriella, un abogado de 47 años y fundador del movimiento político Defensores de la Patria, quien irrumpió con fuerza en el escenario político. Tras ser el candidato más votado en la primera vuelta del 31 de mayo, De la Espriella se consolidó como el principal referente del voto antipetrista y de una renovada derecha radical en el país vecino. Su figura, conocida por su amplia presencia mediática y su participación en resonantes casos judiciales, generó un fuerte impacto en el electorado.
A lo largo de su trayectoria, De la Espriella ha defendido tanto a personalidades controvertidas como a víctimas de violencia de género, construyendo una imagen pública que combina posturas firmes con una práctica profesional diversa. Su campaña se centró principalmente en la seguridad, proponiendo medidas drásticas como la reactivación de fumigaciones contra cultivos ilícitos, un mayor uso de las fuerzas armadas contra grupos criminales y la creación de megacárceles, inspiradas en el controvertido modelo implementado por Nayib Bukele en El Salvador.
El ascenso de Abelardo de la Espriella, que pasó de ser una figura mediática a un contendiente presidencial clave en pocos meses, marca un antes y un después en la política colombiana. Su promesa de imponer autoridad y orden se convirtió en el eje central de la disputa por la sucesión del actual presidente Gustavo Petro, prometiendo un giro significativo en el rumbo del país andino.
Fuente original: Infobae

