La Federación Iraní de Fútbol (FFI) ha levantado la voz enérgicamente, calificando como un «punto oscuro» en la historia de los Mundiales las severas restricciones impuestas por Estados Unidos a su delegación. La denuncia se centra en la imposibilidad del equipo de llegar con la antelación reglamentaria a la sede de su partido contra Bélgica, poniendo en tela de juicio el cumplimiento de las normativas de la FIFA por parte del país anfitrión.
Según Hedayat Mombeini, secretario general de la federación iraní, Estados Unidos rechazó la solicitud de su selección de establecerse en Los Ángeles dos días antes del encuentro programado para este domingo. Mombeini enfatizó que los protocolos de la FIFA exigen la presencia de los equipos con dos días de anticipación en la sede, una regla que, a su juicio, Estados Unidos, como co-anfitrión del Mundial, está incumpliendo flagrantemente.
«Quienes no son capaces de aplicar las reglas de la FIFA no deberían postularse para organizar un Mundial, y la FIFA tampoco debería otorgárselo. Esto representa un punto oscuro en la trayectoria de las Copas del Mundo», sentenció Mombeini. Además, calificó el trato hacia la selección iraní como «sin precedentes» y advirtió sobre el peligro de permitir que la política interfiera en el deporte, lo que, según él, «pone en jaque al propio fútbol».
La situación se agrava al conocerse que, a pesar de las gestiones ante la FIFA, once miembros clave del cuerpo técnico y directivo de la federación iraní, incluyendo a su presidente Mehdi Taj, aún no han obtenido los visados necesarios para ingresar a Estados Unidos. La FFI ya ha presentado una queja formal ante el organismo rector del fútbol mundial por estas dificultades. La selección iraní, que busca superar por primera vez la fase de grupos en su séptima participación mundialista, se enfrentará a Bélgica en Los Ángeles y luego a Egipto en Seattle.
Fuente original: Infobae
