Según proyecciones de Oxford Economics, España se perfila para recibir más de 100 millones de turistas internacionales este año, marcando un hito en su recuperación post-pandemia. Este incremento se atribuye, en gran parte, a viajeros que buscan alternativas a destinos en Oriente Medio y a la preferencia de los europeos por vacacionar más cerca de casa durante el verano.
Las estimaciones sugieren que el país ibérico podría acoger a unos 12 millones de turistas adicionales, superando ampliamente el crecimiento del año anterior y alcanzando la impresionante cifra de 109 millones de visitantes. Este repunte consolida la recuperación del sector, cuyas pernoctaciones ya habían vuelto a niveles prepandémicos en 2023, y se espera un crecimiento del 10,1% para este año.
La firma consultora destaca que España ofrece una combinación atractiva de «excelente relación calidad-precio, una oferta de lujo en expansión y una infraestructura turística robusta». Estas características la posicionan como un destino versátil, capaz de atraer tanto a quienes buscan opciones económicas como a aquellos que prefieren experiencias de alto nivel. Este auge turístico promete impulsar significativamente los sectores minorista y hotelero.
Datos de la plataforma Sojern respaldan esta tendencia, mostrando un crecimiento del 32% en reservas de vuelos y un 28% en búsquedas hoteleras para el verano. El mercado europeo lidera con un aumento del 31% en vuelos, mientras que el tráfico nacional crece un 63%. Estados Unidos se consolida como el principal emisor de turistas de larga distancia, y Madrid se mantiene como la puerta de entrada principal a Europa para el mercado latinoamericano.
A pesar de que un porcentaje considerable de reservas de vuelos y búsquedas hoteleras para la temporada estival aún no se ha concretado, la nación española supera el ritmo de crecimiento de sus vecinos como Francia y Portugal, reafirmando su liderazgo en la recuperación turística del sur de Europa.
Fuente original: Infobae
