A pocos días de la segunda vuelta presidencial en Colombia, las máximas autoridades del país, incluyendo al procurador Gregorio Eljach, el contralor Carlos Hernán Rodríguez y el registrador Hernán Penagos, emitieron un contundente llamado conjunto. Su mensaje principal es claro: la necesidad imperiosa de respetar los resultados que emanen de las urnas y de rechazar cualquier discurso que anticipe violencia, fraude o desconocimiento del proceso democrático.
El procurador Eljach fue enfático al cuestionar a aquellos que condicionan la aceptación de los resultados a que gane su opción preferida. Advirtió severamente contra los «incendiarios» que buscan perturbar la normalidad democrática de Colombia, subrayando que ningún sector puede privar al país de su estabilidad. Insistió en que la decisión popular debe ser acatada y protegida por las instituciones, y afirmó que, hasta el momento, la jornada electoral transcurre con normalidad, sin incidentes mayores que confirmen los pronósticos de violencia o alteraciones.
Por su parte, el contralor Carlos Hernán Rodríguez se mostró categórico al declarar: «No vamos a permitir que este país se incendie cualquiera que sea el resultado». Recordó que la responsabilidad de garantizar un ambiente democrático no recae únicamente en las instituciones, sino también en los candidatos, partidos políticos y el Gobierno Nacional. Además, desestimó las denuncias anticipadas de fraude, instando a aceptar el veredicto popular y a no deslegitimar una elección solo cuando no favorece a una opción particular.
Finalmente, el registrador Hernán Penagos se sumó al llamado a la tranquilidad, pidiendo confianza en las instituciones, en el Estado de derecho y en un proceso electoral íntegro y transparente. Informó que las votaciones en el exterior avanzan sin contratiempos y apeló a la ciudadanía para reducir la polarización, reconociendo la importancia de la elección, pero sin justificar maltratos ni agresiones entre los ciudadanos.
Fuente original: Infobae

