Un fuerte cruce político sacude a Colombia en la antesala de la segunda vuelta presidencial. Luis Alfonso Escobar, gobernador del departamento de Nariño, ubicado en el suroccidente del país, salió al cruce de graves denuncias realizadas por el candidato a la presidencia Abelardo de la Espriella.
Durante su acto de cierre de campaña en Buga, Valle del Cauca, De la Espriella acusó públicamente al gobernador Escobar de ejercer presiones indebidas sobre alcaldes y ciudadanos de Nariño. Según el aspirante a la Casa de Nariño, estas intimidaciones buscarían favorecer la candidatura de su rival, Iván Cepeda, del Pacto Histórico, de cara al balotaje del próximo 21 de junio. «No sea bandido, gobernador, no presione a la gente», exclamó De la Espriella, apuntando directamente a Escobar.
La respuesta del gobernador de Nariño no se hizo esperar. A través de sus redes sociales, Escobar cuestionó duramente las palabras de De la Espriella, argumentando que no solo lo afectan a él personalmente, sino que «hieren la dignidad de un departamento entero». Subrayó que Nariño ha luchado por años para reemplazar la violencia con la paz y la división con la reconciliación, y pidió que se frenen las estigmatizaciones contra su población. «Nariño no merece ser señalado desde el odio y la descalificación», enfatizó.
Además de los calificativos contra el gobernador, el candidato Abelardo de la Espriella profundizó en sus denuncias, detallando la supuesta metodología de coacción electoral. Afirmó que esta presión se estaría ejerciendo en más de 46 de los 64 municipios de Nariño y en 36 de los 42 del Cauca, involucrando a grupos armados ilegales que operarían sobre la población. Según De la Espriella, grupos armados ilegales estarían obligando a los votantes a fotografiar sus boletas ya marcadas a favor de Cepeda, con el fin de utilizar esas imágenes como «salvoconducto» en retenes clandestinos.
De la Espriella identificó a las disidencias de las Farc (bajo el mando de alias Calarcá), el Clan del Golfo y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) como los responsables de estas acciones. También vinculó estos hechos con lo que consideró «resultados electorales atípicos» en los departamentos mencionados, donde el candidato Cepeda habría obtenido votaciones cercanas al 70% e incluso al 95% en ciertas zonas. El candidato presidencial concluyó su intervención prometiendo mano dura contra las organizaciones criminales si llega a la Presidencia, declarándolos «objetivo militar» a partir del 7 de agosto.
Fuente original: Infobae

