Las autoridades de Corea del Sur intensificaron la investigación sobre la trágica explosión ocurrida a principios de semana en una de las plantas de Hanwha Aerospace, el gigante de la industria de defensa. Efectivos policiales y representantes del Ministerio de Empleo y Trabajo realizaron un allanamiento exhaustivo en la sede central de la empresa en Seúl y en la fábrica de Daejeon, donde el siniestro dejó un saldo de cinco trabajadores fallecidos y dos heridos.
La Oficina Regional de Trabajo de Daejeon emitió un comunicado, difundido por la agencia Yonhap, en el que manifestó su intención de «investigar a fondo» las causas de estos «repetidos accidentes por explosiones». La medida busca esclarecer si la compañía, una de las principales en el sector de defensa surcoreano, incumplió alguna normativa de seguridad industrial, lo que podría derivar en cargos criminales.
A raíz de la tragedia y la posterior intervención judicial, Hanwha Aerospace decidió suspender la totalidad de sus operaciones de producción desde el jueves hasta el viernes. Esta paralización afecta a nueve de sus plantas, con la excepción de algunos procesos considerados esenciales, y tiene como objetivo principal revisar y garantizar la seguridad de todas sus instalaciones.
El incidente fatal ocurrió el pasado lunes en la planta de Daejeon, mientras se realizaban tareas de desactivación de explosivos. La noticia no solo generó conmoción a nivel local, sino que también tuvo un impacto en la Bolsa de Seúl, donde las acciones de la compañía experimentaron una baja considerable, aunque lograron moderar su caída hacia el cierre de la jornada.
Fuente original: Infobae
