Un importante fallo de la Justicia de Familia en Trelew, Chubut, sentó un precedente significativo al reconocer el valor económico de las tareas de cuidado que una abuela materna brindaba a su nieto. Esta decisión, que aún no está firme, impacta directamente en la fijación de una cuota alimentaria, estableciendo que el tiempo y esfuerzo dedicado al cuidado familiar debe ser considerado como un trabajo con valor monetario.
La jueza Ivana Wolansky dictaminó que el padre del menor deberá abonar el 30% de sus ingresos en concepto de cuota alimentaria. Esta cifra supera el 20% que el progenitor había ofrecido, argumentando que la asistencia de la abuela no debía ser un gasto exigible, ya que sus ingresos eran similares a los de la madre. Sin embargo, la magistrada desestimó esta postura, enfatizando que la ayuda familiar, cuando se vuelve una tarea permanente y sostiene la dinámica del hogar, trasciende la mera solidaridad.
La sentencia se apoya en el artículo 660 del Código Civil y Comercial argentino, que ya reconoce el valor económico de las tareas cotidianas de cuidado. Además, incorpora criterios de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que concibe el cuidado como un derecho humano autónomo y subraya que este trabajo, sea remunerado o no, debe ser valorado social y económicamente. La jueza Wolansky remarcó que, cuando el cuidado deja de ser esporádico y se convierte en una labor sostenida, actúa como una «sustitución de servicios profesionales», lo que justifica una retribución económica.
Este fallo no solo es relevante para el caso particular, sino que también pone en relieve el rol fundamental y a menudo invisibilizado de muchas abuelas y mujeres que asumen la carga principal del cuidado familiar. La resolución destaca que estas responsabilidades, ejercidas de forma silenciosa y sin remuneración, constituyen un verdadero trabajo que sostiene la organización familiar y la crianza de niños y adolescentes. La Justicia de Trelew, de esta manera, da un paso importante hacia una distribución más equitativa de las responsabilidades familiares y el reconocimiento económico de un trabajo esencial para la sociedad.
Fuente original: Cadena 3

