Jerusalén, 22 may (EFE).- El enviado especial de Israel para el mundo cristiano, George Deek, reconoce «hechos abominables» del Ejército israelí en incidentes contra símbolos cristianos en el Líbano, pero recrimina a la comunidad internacional la misma contundencia en sus condenas para otros ataques contra el cristianismo en Oriente Medio.
«Israel protege la presencia cristiana en la región. Eso no significa que Israel sea un país perfecto. No somos una postal. Hay incidentes aquí que deben abordarse», asegura en una entrevista con EFE Deek, primero en ostentar este cargo creado justo después de que un soldado israelí fuera captado semanas atrás destrozando a martillazos una talla de Jesucristo en el sur de Líbano.
El también exembajador de Israel en Azerbaiyán (2019-2026) -y primer árabe cristiano en encabezar una representación diplomática israelí en 71 años- califica dicho suceso y otro en el que un soldado colocó un cigarrillo en la boca de una estatua de la Virgen María como «inac
Fuente original: Infobae

