Hay una queja cada vez más común que la terapeuta infantil y familiar deConnecticut,Kerri Anderson, escucha de padres preocupados de preadolescentes y adolescentes:“Están con el teléfono por la noche”, le dicen los padres. “No queremos discutir por eso, pero esto no funciona”.
Los padres dicen que a los niños les cuesta levantarse temprano por la mañana. Sus calificaciones están bajando. Están irritables y de mal humor.
Durante sus 15 años como terapeuta, Anderson ha observado de forma anecdótica que la preocupación va en aumento. Ahora,un nuevo estudiode laUniversidad de California en San Franciscomuestra hasta qué punto el uso del teléfono móvil durante las noches de entre semana podría estarinterrumpiendo el sueño vital de los adolescentes.
Los investigadores descubrieron que los adolescentes usaban sus teléfonos inteligentes un promedio demás de 50 minutos entre las 10 p. m. y las 6 a. m.durante las noches de escuela, ycasi la mitad los usaba entre la medianoche y las 4 a. m. El es
Fuente original: Infobae

