Durante cerca de 48 horas, el cuerpo de un adulto mayor permaneció en el interior de un vehículo fúnebre estacionado en Pereira, mientras varias entidades discutían quién debía asumir la necropsia y autorizar la sepultura. Esta situación, que mantuvo al cadáver sin atención en medio de trámites burocráticos, fue denunciada públicamente por la Personería de Pereira.
La víctima fue hallada sin vida el 11 de mayo en su vivienda, en un contexto que no permitía certificar de inmediato una muerte natural.Según el Ministerio Público, en el momento de la valoración del cadáver, la ausencia de antecedentes clínicos recientes y la presencia de sangrado por nariz y boca, junto a referencias sobre posible consumo de sustancias psicoactivas, obligaron a requerir una valoración médico legal especializada.
Familiares relataron que el cuerpo fue trasladado entre el Hospital Universitario San Jorge, la ESE Salud Pereira y Medicina Legal, sin que ninguna de estas entidades asumiera el procedimiento fore
Fuente original: Infobae

