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El insólito lago solar de Alemania que genera energía limpia sin dañar el medioambiente

14/05/2026 4 min de lectura Por Redacción
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Alemania sigue marcando el ritmo en materia de energías renovables. En la cantera de grava Jais, ubicada en el distrito de Starnberg, en plena Baviera, acaba de inaugurarse la primera planta solar flotante vertical del planeta, un proyecto que ya está dando que hablar en toda Europa.

Detrás de la iniciativa está la empresa bávara SINN Power, que desarrolló un sistema propio llamado Skipp-Float. La particularidad del diseño es que los paneles solares no se colocan en posición horizontal —como ocurre en la mayoría de las instalaciones— sino de forma vertical, orientados en eje este-oeste y separados entre sí por franjas de agua de al menos cuatro metros de ancho. Esa disposición no es un capricho estético: permite que la luz se refleje mejor sobre los módulos y que el aire circule con mayor fluidez, lo que se traduce en una generación de energía más pareja a lo largo del día.

Y ahí aparece una de las ventajas más llamativas frente a los sistemas fotovoltaicos tradicionales: mientras estos últimos concentran su mayor producción al mediodía, la orientación vertical de los paneles Skipp-Float potencia la generación durante las horas de la mañana y la tarde, cuando la demanda energética suele ser más alta.

En términos de capacidad, la planta tiene una potencia instalada de 1,87 megavatios (MW) y se espera que produzca alrededor de dos gigavatios-hora (GWh) de electricidad por año, lo suficiente para cubrir el consumo de cientos de viviendas. Y todo eso ocupando apenas el 4,65% de la superficie del lago.

Desde que comenzó a operar, la instalación logró reducir en casi un 60% la energía que la cantera tomaba de la red eléctrica convencional. Los responsables del proyecto confían en que, una vez que el sistema esté completamente ajustado, ese porcentaje trepará al 70%.

Desde el punto de vista técnico, la estructura se ancla en el fondo del lago a una profundidad de 1,6 metros, lo que le da cierta flexibilidad para moverse ante el viento o las variaciones en el nivel del agua. La energía generada llega a tierra firme a través de un cable flotante, sin necesidad de alterar el ecosistema del lago.

En materia ambiental, los resultados iniciales sorprendieron incluso a los propios impulsores del proyecto: no solo no se registraron impactos negativos sobre el entorno, sino que la presencia de los paneles flotantes mejoró la calidad del agua y favoreció la aparición de nuevos hábitats para peces y aves acuáticas. Además, la cobertura superficial de la planta se mantiene muy por debajo del techo legal del 15% que establece la normativa hídrica alemana. Incluso si se concreta la segunda fase del proyecto —que sumaría otros 1,7 MW— la huella sobre el lago no superaría el 10% de su superficie total.

El sistema está diseñado para adaptarse a cualquier cuerpo de agua artificial con más de 1,6 metros de profundidad, lo que lo convierte en una opción muy atractiva para industrias y grandes consumidores energéticos. Incluso fue pensado para operar en entornos marinos y resistir las exigencias técnicas del alta mar.

«Seguimos con atención el tema del almacenamiento y la conversión de energía, y esperamos con entusiasmo que pronto aparezcan soluciones viables y económicas en ese campo», señaló Gottfried Jais, director de la cantera, en declaraciones al medio especializado pv magazine.

La experiencia bávara demuestra que es posible generar energía solar de manera eficiente sin consumir tierra agrícola ni espacio urbano, aprovechando superficies acuáticas que hasta ahora permanecían ociosas. Un modelo que, si se replica a mayor escala, podría jugar un papel clave en la transición energética tanto en Europa como en el resto del mundo.

Fuente original: Infobae