El Ministerio de Seguridad de la Nación ha tomado una drástica decisión para combatir la violencia en el fútbol argentino. Mediante resoluciones publicadas en el Boletín Oficial, se prohibió el ingreso a eventos deportivos en todo el país a nueve individuos, quienes estuvieron involucrados en serios disturbios durante partidos disputados en Córdoba y Catamarca el pasado mes de octubre. Las sanciones varían, con prohibiciones que van desde los ocho meses hasta los cuatro años, y los implicados ya fueron incorporados al registro del programa Tribuna Segura.
En la provincia de Córdoba, seis personas recibieron sanciones por los incidentes registrados el 4 de octubre en el estadio Mario Alberto Kempes, durante un encuentro entre Talleres y Belgrano. Tres de ellas fueron inhabilitadas por cuatro años: dos por atacar el micro que transportaba al plantel de Belgrano con objetos contundentes, y una tercera por agredir a un controlador del gremio UTEDYC que trabajaba en el operativo de seguridad.
Además, otras dos personas recibieron una restricción de dos años por consumir bebidas alcohólicas dentro del estadio, una práctica estrictamente prohibida. Un sexto individuo fue sancionado por ocho meses por insultar a un miembro de la delegación de Belgrano en el túnel de acceso a los vestuarios, mostrando un claro desprecio por las normas de convivencia deportiva.
Los hechos de violencia también se extendieron a Catamarca, donde tres personas fueron inhabilitadas por cuatro años por los incidentes ocurridos el 10 de octubre en un partido de la Liga Chacarera de Fútbol. El encuentro, que enfrentaba a San Martín de El Bañado y Obreros de San Isidro en el estadio Primo Antonio Prevedello, fue el escenario de graves desórdenes en la platea mixta.
Según los informes, simpatizantes de Obreros de San Isidro intentaron confrontar a hinchas rivales, lo que llevó a la intervención de la infantería para desalojar preventivamente el sector. Durante los disturbios, se arrojaron piedras y cascotes, uno de los cuales impactó en el tobillo de Carla Noelia Varela, la presidenta del Club San Martín de El Bañado, quien requirió atención médica. La gravedad de la situación llevó al árbitro a suspender definitivamente el encuentro por falta de garantías, dejando en evidencia la necesidad de estas medidas para garantizar la seguridad en el deporte.
Fuente original: Infobae



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