La icónica joyería Tiffany & Co., inmortalizada en la cultura popular por la novela de Truman Capote y la película “Desayuno con Diamantes”, es mucho más que un símbolo de lujo. Su historia, que se extiende por casi dos siglos, la posiciona como un verdadero coloso en el mercado global, un legado que hoy forma parte del prestigioso conglomerado francés LVMH.

Seis años atrás, el gigante del lujo Louis Vuitton Moët Hennessy (LVMH) desembolsó la impactante cifra de 16 mil millones de dólares para adquirir Tiffany, sumando a su cartera una red de más de 300 tiendas alrededor del mundo. Bernard Arnault, presidente de LVMH y una de las figuras más ricas del planeta, expresó en su momento el inmenso respeto y admiración por la marca, comprometiéndose a desarrollar esta «joya» con la misma dedicación que caracteriza a sus otras firmas.

Los orígenes de Tiffany se remontan a 1837, cuando Charles Lewis Tiffany, hijo de un magnate algodonero, decidió establecer una tienda de regalos de lujo en Nueva York. En pocas décadas, sus creaciones ya eran admiradas por la alta sociedad estadounidense, llegando incluso a tener a Abraham Lincoln como cliente antes de su presidencia. Un hito crucial fue el descubrimiento de las minas de diamante de Kimberley en Sudáfrica en 1878, de donde surgió el famoso Diamante Tiffany, lucido por estrellas como Lady Gaga y Beyoncé.

La influencia de Tiffany trasciende lo comercial, alcanzando un estatus de ícono cultural. La novela de Capote, ambientada en el Nueva York de posguerra, utiliza la joyería como un símbolo del «sueño americano» y la aspiración social. Su protagonista, Holly Golightly, encarna un espíritu de liberación femenina y búsqueda de independencia que resonaba con los cambios sociales de la época. Aunque Capote deseaba a Marilyn Monroe, la interpretación de Audrey Hepburn en la pantalla grande no solo fue memorable, sino que también redefinió la imagen de la mujer en el cine, sentando bases para el feminismo de décadas posteriores. Hoy, Tiffany sigue siendo un referente, como lo demostró su reciente gala Blue Book 2026, donde celebridades como Antonella Roccuzzo brillaron con sus exclusivos diseños.

Fuente original: Clarín