El Gobierno nacional implementó una modificación significativa en el sistema de control de la Asignación Universal por Hijo (AUH), buscando agilizar los trámites y facilitar el acceso a la prestación para miles de familias. La principal novedad es la ampliación del mecanismo de verificación automática de las condiciones de salud, vacunación y escolaridad de los niños y adolescentes beneficiarios.

Hasta la fecha, la normativa establecía que los titulares de la AUH cobraban el 80% de la asignación mensualmente, mientras que el 20% restante quedaba retenido. Este porcentaje se abonaba solo una vez que los padres o tutores acreditaban haber cumplido con requisitos como los controles sanitarios y el calendario de vacunación para los menores de hasta cuatro años, y la asistencia escolar para los niños y adolescentes en edad educativa.

Con la nueva Resolución 508/2026 de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, publicada en el Boletín Oficial, este proceso se simplifica drásticamente. Ahora, el cumplimiento de estas condiciones se acreditará de forma automática. Esto será posible gracias a un intercambio de información seguro y directo entre el Ministerio de Salud, la Secretaría de Educación del Ministerio de Capital Humano y la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).

Esta medida implica que, una vez verificados automáticamente los requisitos de salud y educación, el 20% retenido se liquidará de forma mensual junto con el 80% de la prestación. De esta manera, los beneficiarios no tendrán que realizar trámites presenciales ni presentar documentación, siempre y cuando la información esté disponible en las bases de datos estatales. Sin embargo, para aquellos casos donde la información no pueda ser verificada automáticamente, se mantiene una vía alternativa para que los titulares presenten la documentación ante ANSES.

Desde el Gobierno explicaron que esta decisión responde a principios de «eficiencia administrativa» y «simplificación de trámites», buscando fortalecer el sistema de protección social y vincular de manera más efectiva las políticas sanitarias y educativas con las políticas de ingresos para las familias más vulnerables del país.

Fuente original: Clarín