Una millonaria auditoría en torno a la fortuna de la reconocida cantante Tini Stoessel ha desatado una fuerte controversia familiar que mantiene en vilo al mundo del espectáculo. Tras semanas de rumores y tensiones, se dieron a conocer los resultados de una exhaustiva revisión financiera que detalla los ingresos de la artista desde sus inicios en «Violetta» hasta su exitosa gira «Futttura».

Según la información revelada, la masa patrimonial total de Tini Stoessel ascendería a la impactante cifra de 89 millones de dólares, acumulados a lo largo de los últimos quince años bajo la administración de su entorno. El informe legal propone una distribución en la que Martina Stoessel se quedaría con el 70% de este patrimonio, lo que incluye la totalidad de los derechos de su catálogo musical, regalías, marcas registradas y futuros contratos publicitarios.

Sin embargo, la propuesta también contempla una división para el resto de la familia. A Alejandro Stoessel, padre de la cantante, se le asignarían el 15% del total, en concepto de indemnización y compensación por su gestión comercial histórica, además de la mitad de la propiedad de San Isidro que él adquirió antes de la fama de su hija. Por su parte, Mariana Muzlera, la madre, recibiría el 10% y la otra mitad de la casa en San Isidro, junto con fondos líquidos y vehículos. Francisco Stoessel, el hermano, figura en el acuerdo con un 5%.

La polémica central radica en la rotunda negativa de Alejandro Stoessel a aceptar este acuerdo. Allegados al empresario aseguran que considera la cifra total del patrimonio de su hija como «un delirio», llegando a comparar que ni siquiera artistas de la talla de Dua Lipa manejarían tales montos. Además, la desconfianza del padre se extiende hacia los abogados y el círculo íntimo que habría asesorado a Tini en la toma de estas decisiones, lo que profundiza la grieta familiar en torno a la millonaria herencia.

Fuente original: La Nación