Investigadores del CONICET han dado un paso significativo en la lucha contra el Aedes aegypti, el mosquito responsable de transmitir enfermedades como el dengue, Zika y chikungunya. Un reciente estudio, publicado en la prestigiosa revista Vaccine, detalla una estrategia experimental que busca reducir la vida útil de este insecto, ofreciendo una nueva perspectiva en el control de estas arbovirosis que tanto afectan a nuestra región.
La innovación radica en un enfoque diferente: en lugar de atacar directamente los virus, el equipo se concentra en el mosquito que los transporta. La investigación, liderada por Gabriel Briones y Mara Roset del IIBIO (CONICET-UNSAM) y otras instituciones, demostró en laboratorio que anticuerpos generados en bovinos, tras ser inmunizados con una proteína específica (PT-3) del intestino del mosquito, impactaron negativamente la supervivencia de las hembras del vector después de alimentarse con sangre que contenía estos anticuerpos. La mortalidad se observó principalmente en los primeros tres días, coincidiendo con la intensa actividad digestiva del insecto.
Si bien los científicos aclaran que este desarrollo es aún una «prueba de concepto» y no una vacuna lista para su aplicación, los resultados son prometedores. Los mosquitos no fueron expuestos directamente a los animales, sino que se alimentaron a través de un sistema artificial, garantizando la rigurosidad del experimento. Este hallazgo abre la puerta a futuras herramientas complementarias a las ya existentes, como la eliminación de criaderos y el uso de insecticidas, que a menudo enfrentan desafíos como la resistencia química y la dificultad de implementación en áreas urbanas.
Este avance cobra especial relevancia en Argentina, donde las enfermedades transmitidas por mosquitos son una preocupación constante. Aunque la última temporada de dengue mostró una baja circulación en comparación con la epidemia de 2023-2024, la chikungunya generó un brote significativo, concentrándose el 97% de los casos en el NOA, con Salta, Tucumán y Jujuy como las provincias más afectadas. Con este panorama, cualquier estrategia que fortalezca el control del Aedes aegypti es crucial para la salud pública de nuestro país y la región.
El equipo de investigación subraya que aún quedan varias etapas, incluyendo la optimización de los antígenos y estudios exhaustivos de eficacia y seguridad, antes de que esta estrategia pueda ser considerada para su aplicación en salud pública. Sin embargo, la posibilidad de integrar un componente anti-vectorial en futuras vacunas combinadas representa una visión a largo plazo esperanzadora en la lucha contra estas enfermedades.
Fuente original: Infobae





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