A pesar del preocupante aumento en la morosidad de deudores considerados “irrecuperables”, el sector bancario argentino logró compensar estas pérdidas millonarias gracias a los elevados intereses netos que percibió. Esta situación, analizada por diversos estudios económicos, proyecta un escenario de mayor racionamiento del crédito en moneda local, lo que difícilmente impulsará la actividad económica en el corto plazo.
El incremento de la morosidad es un tema que domina la agenda pública desde fines de 2024. Las causas son múltiples y complejas, abarcando desde un boom del crédito al inicio de la actual gestión, hasta el deterioro sostenido del poder adquisitivo de los argentinos y las altas tasas de interés a las que las familias se endeudaron, incluso en un contexto donde la inflación comenzaba a desacelerarse.
Informes especializados revelan que la Tasa Efectiva Anual (TEA) para préstamos personales alcanzó, por ejemplo en agosto, un impactante 89,2%. Esta cifra supera ampliamente la inflación acumulada en los últimos doce meses, que fue del 33,8%, y también las proyecciones futuras. Entidades como el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) indicaron que los cargos por incobrabilidad sobre los activos bancarios treparon al 3,9% en mayo, un aumento significativo respecto al 1,1% registrado a principios de 2024.
Frente a este panorama, los bancos están recurriendo a la refinanciación de deudas y, según datos de consultoras, se dieron de baja más de 143.000 préstamos considerados “irrecuperables” solo en pesos, un monto que supera los 2,9 billones. La morosidad en las familias alcanzó el 12,9% en julio, y el saldo refinanciado representa un récord histórico del 3,7% del crédito total a hogares.
De cara al futuro, las expectativas apuntan a que el crédito a las familias no recuperará el dinamismo de años anteriores. Los bancos, adoptando una postura más cautelosa, probablemente opten por limitar la cantidad de sujetos de crédito en lugar de ampliar la base de deudores y compensar con tasas aún más altas. Esto significa que acceder a nuevos préstamos será cada vez más difícil para los ciudadanos.
Fuente original: Chaco Día por Día




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